Cuando vuelvas, tocá mi puerta. Si no abro, tocá mis labios. Si no hablo, tocá mis ojos. Si no veo, tocá mi pecho. Si no…
Un pez de Ramón murió
Era un pequeño Tiburón
asilado en este océano
de concreto,
que respiró nuestro aire
y ya no vivió.
Nadó panza arriba
hacia el cielo,
fue a encontrarse
con Dios
antes que nosotros.
Imagínatelo,
ahora mismo está contándole
sus experiencias,
dándole gracias
por las aletas.
Pero su muerte me pareció
tan triste:
él, amo y señor
de todos los mares,
muerto así, sin honores,
solo,
en aquella pecera,
flotando en la nada,
frente a nosotros,
como un alga con cabeza.
asilado en este océano
de concreto,
que respiró nuestro aire
y ya no vivió.
Nadó panza arriba
hacia el cielo,
fue a encontrarse
con Dios
antes que nosotros.
Imagínatelo,
ahora mismo está contándole
sus experiencias,
dándole gracias
por las aletas.
Pero su muerte me pareció
tan triste:
él, amo y señor
de todos los mares,
muerto así, sin honores,
solo,
en aquella pecera,
flotando en la nada,
frente a nosotros,
como un alga con cabeza.
Fuente: digitalplural.com.mx