A Olga Kómonova Aprehender, sí. Primero asimilando los matices y contornos ocultos. Lo húmedo, lo tibio, y sin soy afortunado el rumor de tu sangre…
Puerta de sacrificio
Fina es la lámina,
casi transparente.
La lámina de azúcar
que separa tus labios.
Por allí se fue mi corazón
relamiéndose las heridas.
casi transparente.
La lámina de azúcar
que separa tus labios.
Por allí se fue mi corazón
relamiéndose las heridas.
Fuente: digitalplural.com.mx