esta señal de la aurora la traían en su corazón Popl Vuh III, cap. VI No podemos encender la hoguera Mojado está el bosque podridos…
Dulce rapiña
Eres un sarcófago viviente,
sepulcro que en la oscuridad
abre sus ramos lechosos,
agitas tus remos y crujes
devorando mi carne y mis huesos.
Fuera de ti sólo queda mi rastro
y nada que valga la pena.
sepulcro que en la oscuridad
abre sus ramos lechosos,
agitas tus remos y crujes
devorando mi carne y mis huesos.
Fuera de ti sólo queda mi rastro
y nada que valga la pena.
Fuente: digitalplural.com.mx