esta señal de la aurora la traían en su corazón Popl Vuh III, cap. VI No podemos encender la hoguera Mojado está el bosque podridos…
Prolongación de la noche
No me niegues que a veces,
al despertar,
quisieras refugiarte nuevamente
debajo de mis manos,
quedarte quietecita, apenas
respirando,
convertida en la misma huella
de la noche.
al despertar,
quisieras refugiarte nuevamente
debajo de mis manos,
quedarte quietecita, apenas
respirando,
convertida en la misma huella
de la noche.
Fuente: digitalplural.com.mx