Las olas que vinieron a morir a mis pies cada verano, desde mil novecientos cuarenta y seis. El cigarrillo roto del cenicero azul. Mi mano…
Ese recuerdo ausente
Estoy buscando ahora, en las cenizas
de aquella tarde rota, su contraria
forma, que no pasó. Sé que me acecha
desde cualquier esquina. La imagino
casi casi feliz
(Un poco triste.)
de aquella tarde rota, su contraria
forma, que no pasó. Sé que me acecha
desde cualquier esquina. La imagino
casi casi feliz
(Un poco triste.)
Fuente: digitalplural.com.mx