(S. XXIII a. C.) La inderogable forma de la efigie corrobora la ausencia de unos ojos, el perfil se demora, minucioso, en pulcritud de líneas…
1962
Dialogar mal que bien cada mañana
con Cicerón y César.
Descubrir el amor bajo la sacra especie
del junco más flexible y la melena al viento
mientras las olas mueren en la playa
y es una fuga el tiempo, trepidante de twist
quisiera ser y quiéreme
muy fuerte amor.
Tener sólo presente
-sin memoria ni fábula: perfecto-
como una joya inquieta
entre las manos.
(Allá fuera las calles
de Madrid se cubrían
de silenciosa nieve y yo enterraba
el año y estos ojos
en aquellos contrarios que no lo parecían
de tan así que eran.)
Ser yo mismo y no extraños
fantasmas en la noche.
Y lo más importante
lo más interesante a estas alturas: vivir
para contarlo.
con Cicerón y César.
Descubrir el amor bajo la sacra especie
del junco más flexible y la melena al viento
mientras las olas mueren en la playa
y es una fuga el tiempo, trepidante de twist
quisiera ser y quiéreme
muy fuerte amor.
Tener sólo presente
-sin memoria ni fábula: perfecto-
como una joya inquieta
entre las manos.
(Allá fuera las calles
de Madrid se cubrían
de silenciosa nieve y yo enterraba
el año y estos ojos
en aquellos contrarios que no lo parecían
de tan así que eran.)
Ser yo mismo y no extraños
fantasmas en la noche.
Y lo más importante
lo más interesante a estas alturas: vivir
para contarlo.
Fuente: digitalplural.com.mx