"Era incesante en la pasión vacía. Los perros olfateaban su pureza y sus manos heridas por los ácidos. En el amanecer, oculto entre las sebes…
Incandescencia y ruinas (III)
“Un perro milagroso
come en mi corazón.
Ceremonia salvaje:
mi dolor se incorpora
al perro enamorado.
come en mi corazón.
Ceremonia salvaje:
mi dolor se incorpora
al perro enamorado.
Fuente: digitalplural.com.mx