"Detrás de la oscuridad están los rostros que me han abandonado. Yo ví su piel trabajada por relámpagos. Ahora ya sólo veo, en el instante…
El vigilante de la nieve (III)
“Vigilaba la serenidad adherida a las som-
bras, los círculos donde se depositan flores
abrasadas, la inclinación de los sarmientos.
Algunas tardes, su mano incompensible
nos conducía al lugar sin nombre, a
la melancolía de las herramientas abando-
nadas.
bras, los círculos donde se depositan flores
abrasadas, la inclinación de los sarmientos.
Algunas tardes, su mano incompensible
nos conducía al lugar sin nombre, a
la melancolía de las herramientas abando-
nadas.
Fuente: digitalplural.com.mx