Ya para dormir, Rubén ha puesto sus sueños sobre la cama y, muy serio, me ha dicho: -Papá, cuídelos, que nadie me los toque, mire…
XXXVI
Después
de caminar
dieciséis kilómetros
en mi propio cuarto,
descubro
que sólo mide
dos metros de ancho,
por tres de largo.
de caminar
dieciséis kilómetros
en mi propio cuarto,
descubro
que sólo mide
dos metros de ancho,
por tres de largo.
Fuente: digitalplural.com.mx