Esa noche en que los médicos miraban en silencio el plenilunio, un canto emergió del cenote, una voz milenaria de escamas enloqueció a los hombres.…
Una sirena eterna (III)
El arquero prepara su flecha hacia la presa: gacela agazapada en el rincón de unas cobijas.
Fuente: digitalplural.com.mx