"Pero si al cabo vienes, despojada de tus flores nupciales, a la hora en que el mundo hasta el fondo se desdora y la ceniza…
Sellada vigilia (II)
“Que yo estaré soñando, dormido centinela
de una tarde profunda en olor a lejanía,
ojo de extraña tribu, puso de esta sequía
que me nace del tiempo y en lo infinito vela.
Qué se oirá de mi boca que no sea lectura,
triste cancion mezclada por las nubes y el hombre;
quién podrá distinguir de mi sonido el nombre
con que me llama Dios a beber su dulzura.
Soy como el trueno antiguo, confuso y elocuente,
que de pronto escuchaba en la sola arboleda,
íntima ya de astros y olvidada familia.
Las tardes superponen su texto transparente.
¡Quién sabrá lo que pido si mi corazón queda
delirante y remoto en sellada vigilia!
de una tarde profunda en olor a lejanía,
ojo de extraña tribu, puso de esta sequía
que me nace del tiempo y en lo infinito vela.
Qué se oirá de mi boca que no sea lectura,
triste cancion mezclada por las nubes y el hombre;
quién podrá distinguir de mi sonido el nombre
con que me llama Dios a beber su dulzura.
Soy como el trueno antiguo, confuso y elocuente,
que de pronto escuchaba en la sola arboleda,
íntima ya de astros y olvidada familia.
Las tardes superponen su texto transparente.
¡Quién sabrá lo que pido si mi corazón queda
delirante y remoto en sellada vigilia!
Fuente: digitalplural.com.mx