Bendíceme, Madre, azulada nieve de cada día. Amanéceme y fecunda el olvidado dintel de la ventana de este mundo. Y junto al fuego frío, bendice…
Noche Polar II
La noche,
como finísimo granado,
madura en la lejana nieve azul.
Como niña perdida en los parques,
la noche canta con sus marineros a bordo del mundo.
Y un enigma de astros
corea la arquitectura sideral.
como finísimo granado,
madura en la lejana nieve azul.
Como niña perdida en los parques,
la noche canta con sus marineros a bordo del mundo.
Y un enigma de astros
corea la arquitectura sideral.
Fuente: digitalplural.com.mx