Ni dalias, ni cactus, ni avellanos. Ni el aroma del ciprés. Tampoco la frescura del álamo. Sólo silbos de pájaros cordiales, alturas vegetales que oran…
Noche Polar II
La noche,
como finísimo granado,
madura en la lejana nieve azul.
Como niña perdida en los parques,
la noche canta con sus marineros a bordo del mundo.
Y un enigma de astros
corea la arquitectura sideral.
como finísimo granado,
madura en la lejana nieve azul.
Como niña perdida en los parques,
la noche canta con sus marineros a bordo del mundo.
Y un enigma de astros
corea la arquitectura sideral.
Fuente: digitalplural.com.mx