Bendíceme, Madre, azulada nieve de cada día. Amanéceme y fecunda el olvidado dintel de la ventana de este mundo. Y junto al fuego frío, bendice…
Perros del campamento Edén
Como los alacalufes ya no cazan,
los perros inseparables trabajadores
en la captura de la nutria- participan
de la miseria general. ¡Polícía de aseo
de los excrementos!
No tardan en morir de inanición.
Tristísimo verlos agonizando
en el barro; pelados, descarnados,
despedazados vivos por sus congéneres.
Útiles en la noche, ovíllanse entre sus amos
manteniendo el calor. Toalla en el día,
y, a veces, pañuelo.
Los perros del campamento Edén
participan de la miseria y deterioro
generales.
los perros inseparables trabajadores
en la captura de la nutria- participan
de la miseria general. ¡Polícía de aseo
de los excrementos!
No tardan en morir de inanición.
Tristísimo verlos agonizando
en el barro; pelados, descarnados,
despedazados vivos por sus congéneres.
Útiles en la noche, ovíllanse entre sus amos
manteniendo el calor. Toalla en el día,
y, a veces, pañuelo.
Los perros del campamento Edén
participan de la miseria y deterioro
generales.
Fuente: digitalplural.com.mx