La infancia era la noche especialmente, y pensar en el día que vendría mañana, mamás enfermas, papás que no llegaban nunca, hermanos que se iban…
Nadie toca la puerta
Como un ángel en llamas localizo el sonido
de tu casa en el cerro. Cuando acudes a abrirme
solamente la calle, un silencio que huye.
Miras el aire de oro mecido por la noche
que se acerca y golpea tu ventana de miedo.
Como un fantasma entonces te abraza mi fantasma.
Mis pisadas se asombran de tu sueño despierto
y penetro a tu lecho como un ángel desnudo.
de tu casa en el cerro. Cuando acudes a abrirme
solamente la calle, un silencio que huye.
Miras el aire de oro mecido por la noche
que se acerca y golpea tu ventana de miedo.
Como un fantasma entonces te abraza mi fantasma.
Mis pisadas se asombran de tu sueño despierto
y penetro a tu lecho como un ángel desnudo.
Fuente: digitalplural.com.mx