Así como la sombra está tendida a los pies de su árbol, quisiera yo estar siempre junto a ti, mi amor, mi amigo; simplemente tenderme,…
Madrigales (II)
Llena de dulcedumbre,
te dejaré la flauta de mi cuerpo,
su murmúreo penar alejandrino,
el sigiloso arroz de mis mejillas. Y,
de mi oculto lagar, te daré vino
umbroso, fiel, sereno.
te dejaré la flauta de mi cuerpo,
su murmúreo penar alejandrino,
el sigiloso arroz de mis mejillas. Y,
de mi oculto lagar, te daré vino
umbroso, fiel, sereno.
Fuente: digitalplural.com.mx