Tú venías de la muerte, yo de la fuente. Tú traías en las manos mi primera mirada de flor silente; yo tenía cantarcillos de musgo…
Eunicianas (V)
Inflexibles patriarcas matriarcales
y apropiadas matronas patronímicas,
te volvieron apócrifa e inédita.
Pero nada pudieron. Se estrellaron
contra tu imprevisible órbita quemante,
contra toda la luz descabellada
de tu infinita frente corolaria.
y apropiadas matronas patronímicas,
te volvieron apócrifa e inédita.
Pero nada pudieron. Se estrellaron
contra tu imprevisible órbita quemante,
contra toda la luz descabellada
de tu infinita frente corolaria.
Fuente: digitalplural.com.mx