"La luz hierve debajo de mis párpados. De un ruiseñor absorto en la ceniza, de sus negras entrañas musicales, surge una tempestad. Desciende el llanto…
El vigilante de la nieve (II)
“En la ebriedad le rodeaban mujeres, som-
bra, policía, viento.
Ponía venas en las urces cárdenas, vértigo
en la pureza; la flor furiosa de la escarcha
era azul en su oído.
Rosas, serpiente y cucharas eran bellas
mientras permanecían en sus manos.
bra, policía, viento.
Ponía venas en las urces cárdenas, vértigo
en la pureza; la flor furiosa de la escarcha
era azul en su oído.
Rosas, serpiente y cucharas eran bellas
mientras permanecían en sus manos.
Fuente: digitalplural.com.mx