"Detrás de la oscuridad están los rostros que me han abandonado. Yo ví su piel trabajada por relámpagos. Ahora ya sólo veo, en el instante…
El vigilante de la nieve (VII)
“Venían sombras, animales húmedos que res-
piraban cerca de su rostro. Vio la grasa ful-
gir en las lavandas y la dulzura negra en las
bodegas terrestres.
Era la festividad: luz y azafrán en las coci-
nas blancas; lejos, bajo guirnaldas polvo-
rientas, rostros en la tristeza del carburo,
y su gemido entre los restos de la música.
piraban cerca de su rostro. Vio la grasa ful-
gir en las lavandas y la dulzura negra en las
bodegas terrestres.
Era la festividad: luz y azafrán en las coci-
nas blancas; lejos, bajo guirnaldas polvo-
rientas, rostros en la tristeza del carburo,
y su gemido entre los restos de la música.
Fuente: digitalplural.com.mx