Oh, tú que me atormentas, cuando eres dueño mío, ¿qué quieres con dañarme y torturarme? Causas admiración por tu hermosura, mas en ti la muerte…
El rubor
Es un joven delgado que, en su manto envuelto,
se diría una rama flexible retozando
al soplo de los vientos del sur.
Su rostro he visto en el espejo de mi fantasía
y he limitado el efecto de sus ojos en mi pecho.
No es de extrañar que el pensamiento mío
le hiera la mejilla:
la magia obra de lejos, a distancia.
(Recopilación y traducción de Teresa Garulo, Universidad Complutense de Madrid
se diría una rama flexible retozando
al soplo de los vientos del sur.
Su rostro he visto en el espejo de mi fantasía
y he limitado el efecto de sus ojos en mi pecho.
No es de extrañar que el pensamiento mío
le hiera la mejilla:
la magia obra de lejos, a distancia.
(Recopilación y traducción de Teresa Garulo, Universidad Complutense de Madrid
Fuente: digitalplural.com.mx