Siempre miro tu rostro con aprensión: eres el agua clara donde abundan los cocodrilos. (Traducción: Teresa Garulo de la Universidad Complutense de Madrid)
El infierno después del paraíso
El que fue paraíso de la casa
se fue, y en su lugar vino el infierno:
heme aquí desdichado después de venturoso.
Llegó el ocaso del sol
y le siguió una negra noche.
se fue, y en su lugar vino el infierno:
heme aquí desdichado después de venturoso.
Llegó el ocaso del sol
y le siguió una negra noche.
Fuente: digitalplural.com.mx