Hoy dejé la ciudad mientras dormía. Sé que no he de volver, y ella lo sabe. Tal vez, pasado el tiempo, todo acabe por ser…
El desastre
El ángel de pasión dejó tu casa
con un desorden tal que no sabías
por dónde comenzar: copas vacías,
ceniza por doquier. Y su amenaza
rotunda de carmín: En la terraza
te aguardo. Un beso. Adiós. Tú conocías
la forma de cumplir sus profecías.
Temblaste al recordar: Todo lo arrasa
un ángel si al partir te sobrevuela.
Te diste apresurado a la tarea
de hacerla remontar por tu memoria,
sus manos en tu piel, su duermevela.
Pensaste: Si es amor, pues que así sea
y fuiste a abrir la puerta giratoria.
con un desorden tal que no sabías
por dónde comenzar: copas vacías,
ceniza por doquier. Y su amenaza
rotunda de carmín: En la terraza
te aguardo. Un beso. Adiós. Tú conocías
la forma de cumplir sus profecías.
Temblaste al recordar: Todo lo arrasa
un ángel si al partir te sobrevuela.
Te diste apresurado a la tarea
de hacerla remontar por tu memoria,
sus manos en tu piel, su duermevela.
Pensaste: Si es amor, pues que así sea
y fuiste a abrir la puerta giratoria.
Fuente: digitalplural.com.mx