¡Qué hueco tan robado el de este vano cielo que nada al alma pone, ni nada quita al cuerpo!
EL CAMBIO
Lo terreno, por ti,
se hizo gustoso
celeste.
Luego,
lo celeste, por mí,
contento se hizo
humano.
se hizo gustoso
celeste.
Luego,
lo celeste, por mí,
contento se hizo
humano.
Fuente: digitalplural.com.mx