Colgadas de cualquier frágil almanaque las arañas se descalzan y empiezan a tejer las pálidas camisas que sudaré mañana. Y en el piso de una…
Poemas de Saul Ibargoyen (25)
No yo no soy el escriba ni el pintor yo no soy el que manda en las palabras. Mi nombre no fue encerrado en tinta…
Eres perfecto en el interior de tu apartado corazón: en él estuvo desde el inicio la acostumbrada carne en él se reúnen todavía la piedra…
Si miramos el desierto como un cuero de camello aplastado por la luz no podremos ver cada partícula que a cada instante abandona su grano…
La mujer enviejada se mueve adentro de su túnica y sus paños pintados con el color de la luz que está detrás de la luz.…
Una muchacha arroja sus lágrimas a través de los nervios negros del teléfono. ¿Dónde ha nacido el origen de esas aguas desesperadas que manchan la…
(para Víctor Hugo Quintanilla C.) La silla blanca con sus huesos descansa en el jardín. Los pinares se encienden cerca de otras playas. Ningún árbol…
(para Alberto Chimal) Voces llaman voces. Un pueblo de nombres se levanta. Cada rosa consume sus pétalos terrestres. Un gato polvoriento retira espinas de su…
En la caja de papel hemos puesto las palabras de cobre. La mesa tomada de la sustancia ciega del laurel o del cedro está simplemente…
(para Enrique Santos Discépolo, mucho después) Gran Cambalache, corazón, mirá no mirés para atrás ni pal costado, el futuro ya no está el porvenir de…
El hombre se acuesta con sus mudas palabras trepándole por la boca. Hay miedo en esas palabras miedo en esa lengua miedo en la espalda…
¿Quién es ese otro perro que ladra en un dialecto que nadie conoce? ¿Por qué debe echar en los aires chirriantes de cualquier ciudad grito…