¿Recuerdas una tarde en que te puse flores granates en el pelo, allá en el Aventino? Parecías talmente una diosa pagana. O mejor, una ninfa:…
Medina Azahara
Dos miradas se amaron en secreto
durante muchos años. Dos palabras
no dichas. Dos palabras que nadie
habrá de pronunciar. Pobres tesoros
que guardan pobres páginas. (Lo mismo
que este roto jardín, el delicado
amor de Abderrahmán.)
durante muchos años. Dos palabras
no dichas. Dos palabras que nadie
habrá de pronunciar. Pobres tesoros
que guardan pobres páginas. (Lo mismo
que este roto jardín, el delicado
amor de Abderrahmán.)
Fuente: digitalplural.com.mx