Así tuvo lugar el único viaje ' F. Brines I Surcarás otros mares de amarga geografía. Volverá con las naves la paloma del sueño, el…
La memoria, ese alcázar (II)
La hora de los rabeles y los gatos, antiguos
y silentes guardianes de las puertas del templo.
Golpeas con una aldaba la entrada transparente
del tiempo. Igual que un sátrapa poderoso y altivo,
subes a los adarves para ver acercarse,
desde los arenales suaves del horizonte,
al mercader oscuro con la noche en los ojos.
Las lentas caravanas con los cedros del Líbano.
y silentes guardianes de las puertas del templo.
Golpeas con una aldaba la entrada transparente
del tiempo. Igual que un sátrapa poderoso y altivo,
subes a los adarves para ver acercarse,
desde los arenales suaves del horizonte,
al mercader oscuro con la noche en los ojos.
Las lentas caravanas con los cedros del Líbano.
Fuente: digitalplural.com.mx