La hora de la oración en la mezquita de oro. A mí dadme las tardes serenas de la infancia. La lentitud del patio, la penumbra…
El alfanje secreto (XIII)
Recostado en la arena,
el buen Abul Jaqam
te había prometido una noche de amor.
Tras la primera unión se ha quedado dormido
hasta el amanecer.
Y tú has tenido tiempo
de ver en él la imagen de las hogueras leves
del ocaso, la imagen
exacta, ausente y lenta de la muerte.
el buen Abul Jaqam
te había prometido una noche de amor.
Tras la primera unión se ha quedado dormido
hasta el amanecer.
Y tú has tenido tiempo
de ver en él la imagen de las hogueras leves
del ocaso, la imagen
exacta, ausente y lenta de la muerte.
Fuente: digitalplural.com.mx