La plaza de los muertos en la medina, el arco curvo de luz, el borde vegetal de la tarde. La antigua voz del viento que…
El alfanje secreto (VI)
La hora de la oración en la mezquita de oro.
A mí dadme las tardes serenas de la infancia.
La lentitud del patio, la penumbra del agua
invisible, el naranjo con flores, el mirto,
las columnas de mármol con racimos y acanto.
A esa hora de salmodias y celosías secretas
cuando se calma el viento en las torres de greda,
el silencio parece la materia del mundo.
Fuera queda la selva encendida del zoco.
A mí dadme las tardes serenas de la infancia.
La lentitud del patio, la penumbra del agua
invisible, el naranjo con flores, el mirto,
las columnas de mármol con racimos y acanto.
A esa hora de salmodias y celosías secretas
cuando se calma el viento en las torres de greda,
el silencio parece la materia del mundo.
Fuera queda la selva encendida del zoco.
Fuente: digitalplural.com.mx