Un hombre es el paisaje de las ciudades que ama: Sus callejones lentos, sus fuentes musicales, sus estanques secretos, sus arduos laberintos, sus plazas numerosas,…
La aljaba del viajero (VI)
Si vuelves a Damasco,
viajero, ponte un velo
delante de los ojos,
que el sueño aún no ha pulido
en los muros de adobe
la arista del dolor.
La madrugada, el gallo
de cobre por las cúpulas.
viajero, ponte un velo
delante de los ojos,
que el sueño aún no ha pulido
en los muros de adobe
la arista del dolor.
La madrugada, el gallo
de cobre por las cúpulas.
Fuente: digitalplural.com.mx