Ha quedado en el aire morado de la tarde un hueco de alabastro y pigmentos de almagre. Las palomas rasean su vuelo indiferente sobre el…
La aljaba del viajero (VI)
Si vuelves a Damasco,
viajero, ponte un velo
delante de los ojos,
que el sueño aún no ha pulido
en los muros de adobe
la arista del dolor.
La madrugada, el gallo
de cobre por las cúpulas.
viajero, ponte un velo
delante de los ojos,
que el sueño aún no ha pulido
en los muros de adobe
la arista del dolor.
La madrugada, el gallo
de cobre por las cúpulas.
Fuente: digitalplural.com.mx