Ya para dormir, Rubén ha puesto sus sueños sobre la cama y, muy serio, me ha dicho: -Papá, cuídelos, que nadie me los toque, mire…
I
-¿Papá, verdad que la luna está llena?-
Sí, mi amor, la luna está llena.
-¿Será por eso que no podemos entrar?-
Sí, mi amor, la luna está llena.
-¿Será por eso que no podemos entrar?-
Fuente: digitalplural.com.mx