(Zaida C. de Ramón) Señor, ¡qué bueno es amarte! Oh, ¡qué bueno es serte fiel! ¡Qué bueno es en todo tiempo una alabanza tener! Quiero…
Encuentro con Jesús (Zaida C. de Ramón)
(Zaida C. de Ramón)
Nunca olvidaré aquel día
cuando a mi vida llegaste
en tinieblas yo me hallaba,
mas Tú mi senda alumbraste.
Entre multitud de gente
vagaba sin esperanza
como un barco a la deriva
naufragando, iba mi alma.
A inquirir comencé un día
¿qué pasaba? no sabía
entre temores y dudas,
existía mas no vivía.
¿Qué pasa conmigo, Dios?
¿Qué es lo que me está pasando?
Quiero reir y no puedo;
siempre termino llorando.”
“Ayúdame mi buen Dios; ”
ayúdame, te lo pido
sana ya mi corazón
y llena hoy mi vacío.”
Al momento algo ocurrió;
Su Palabra El enviaba
“Soy la luz”, dijo el Señor;
por una piedra me hablaba
Mi corazón se alumbró;
comprendí lo que pasaba
Al instante me rendí
pues JESUS me visitaba.
Desde entonces soy feliz;
tengo paz y tengo gozo
si me persiguen y ofenden,
como JESUS, yo perdono.
Hoy oro, canto y alabo
a mi Salvador bendito
no me canso de adorar a mi Dios,
pues El lo hizo.
¡Gloria doy a mi Señor!
¡Gloria al Espíritu Santo!
¡Gloria al Padre que me dió
lo que yo estaba anhelando.
¿Quieres tú también lo mismo?
¿Ansías vivir un cambio?
Ven hoy a mi Salvador,
mi JESUS te está esperando.
Nunca olvidaré aquel día
cuando a mi vida llegaste
en tinieblas yo me hallaba,
mas Tú mi senda alumbraste.
Entre multitud de gente
vagaba sin esperanza
como un barco a la deriva
naufragando, iba mi alma.
A inquirir comencé un día
¿qué pasaba? no sabía
entre temores y dudas,
existía mas no vivía.
¿Qué pasa conmigo, Dios?
¿Qué es lo que me está pasando?
Quiero reir y no puedo;
siempre termino llorando.”
“Ayúdame mi buen Dios; ”
ayúdame, te lo pido
sana ya mi corazón
y llena hoy mi vacío.”
Al momento algo ocurrió;
Su Palabra El enviaba
“Soy la luz”, dijo el Señor;
por una piedra me hablaba
Mi corazón se alumbró;
comprendí lo que pasaba
Al instante me rendí
pues JESUS me visitaba.
Desde entonces soy feliz;
tengo paz y tengo gozo
si me persiguen y ofenden,
como JESUS, yo perdono.
Hoy oro, canto y alabo
a mi Salvador bendito
no me canso de adorar a mi Dios,
pues El lo hizo.
¡Gloria doy a mi Señor!
¡Gloria al Espíritu Santo!
¡Gloria al Padre que me dió
lo que yo estaba anhelando.
¿Quieres tú también lo mismo?
¿Ansías vivir un cambio?
Ven hoy a mi Salvador,
mi JESUS te está esperando.
Fuente: digitalplural.com.mx