(Zaida C. de Ramón) ¡Qué hermoso es obedecer al Dueño del universo! No merecemos tal honra ¡Es un grande privilegio! Nuestro Dios en las alturas…
Atiende al consejo, joven (Zaida C. de Ramón)
(Zaida C. de Ramón)
Oye joven, sé prudente;
apártate para Dios
Entrégate a El por completo;
toma hoy la decisión.
El mundo mucho te ofrece;
se presenta en su esplendor
Pero al final del camino
todo es desilusión.
La carne con sus pasiones
provoca a la tentación
Si no la vences a tiempo,
te lleva a la perdición.
Es una trampa, no cedas;
es lazo del tentador
Repréndelo en el momento,
si no, te espera el dolor.
Mira arriba, hacia el cielo;
busca el rostro del Señor
Es el refugio seguro,
el lugar de bendición.
El es el Amigo fiel;
conoce tu corazón
Es el que llena el vacío;
da plena satisfacción.
Sé sabio, sigue a la meta;
haz tú como el corredor
se sacrifica a sí mismo
por tener el galardón.
Si así hacen los atletas
que ejercitan con tesón,
aprende el ejemplo, joven;
el cielo es de más valor.
Nunca, nunca menosprecies
a tan grande salvación
Te aconsejo que la guardes
con temor y con temblor.
Oye joven, sé prudente;
apártate para Dios
Entrégate a El por completo;
toma hoy la decisión.
El mundo mucho te ofrece;
se presenta en su esplendor
Pero al final del camino
todo es desilusión.
La carne con sus pasiones
provoca a la tentación
Si no la vences a tiempo,
te lleva a la perdición.
Es una trampa, no cedas;
es lazo del tentador
Repréndelo en el momento,
si no, te espera el dolor.
Mira arriba, hacia el cielo;
busca el rostro del Señor
Es el refugio seguro,
el lugar de bendición.
El es el Amigo fiel;
conoce tu corazón
Es el que llena el vacío;
da plena satisfacción.
Sé sabio, sigue a la meta;
haz tú como el corredor
se sacrifica a sí mismo
por tener el galardón.
Si así hacen los atletas
que ejercitan con tesón,
aprende el ejemplo, joven;
el cielo es de más valor.
Nunca, nunca menosprecies
a tan grande salvación
Te aconsejo que la guardes
con temor y con temblor.
Fuente: digitalplural.com.mx