Yo vivo para el crimen, pero para el crimen de cada día, el crimen sin porvenir. Es por eso que paso y camino por esta…
Quiero mirarte…
Quiero mirarte, dejar encendida la luz.
Quiero no estar seguro de mis cegueras,
encender las esquinas de esta cama constante.
Porque demasiado sabemos de las cosas tristes
y de las cosas mudas, y demasiado
de los ojos, los apenas-ojos
de los cadáveres rosados.
Hoy es preferible dejar encendida la luz.
Oigamos el rumor de la ventana.
Quiero no estar seguro de mis cegueras,
encender las esquinas de esta cama constante.
Porque demasiado sabemos de las cosas tristes
y de las cosas mudas, y demasiado
de los ojos, los apenas-ojos
de los cadáveres rosados.
Hoy es preferible dejar encendida la luz.
Oigamos el rumor de la ventana.
Fuente: digitalplural.com.mx