¡Déjenme! Déjenme columpiar el despertar de la razón... Déjenme Acariciar levemente la distancia en el viento y su destierro...
El cabello…
El cabello al aire volando
proyectado sobre los hombros
y un desaparecer sin huellas
eran acaso
la visión perfecta
encubierta de nácar
y sin luz
proyectado sobre los hombros
y un desaparecer sin huellas
eran acaso
la visión perfecta
encubierta de nácar
y sin luz
Fuente: digitalplural.com.mx