Construimos los castillos y la arena se movía con cada marea se derrumbaban ambiciosos proyectos y cada tarde diáfana las romerías se acercaban palas y…
Déjenme!…
¡Déjenme!
Déjenme columpiar
el despertar de la razón…
Déjenme
Acariciar levemente
la distancia en el viento
y su destierro…
Déjenme columpiar
el despertar de la razón…
Déjenme
Acariciar levemente
la distancia en el viento
y su destierro…
Fuente: digitalplural.com.mx