Aire de siglos inundaba las avenidas populosas, los altos campanarios, los árboles inmortales de la infancia. Con el fresco de la hora perfumaban los comercios,…
Sobrevivientes
Se congregan junto al fuego de la playa
y la hoguera se extingue con los primeros atisbos de la aurora.
Luego duermen hasta que el mediodía
los despierta con una extraña confusión
de sol tórrido y brisa marinera.
Pasan las horas de la tarde
contemplando el flujo y el reflujo de la costa
o se van a los acantilados a contemplar el panorama
de la bahía, el arribo del utópico buque que los rescate.
Y cuando la tarde también claudica,
por haber perdido ya la esperanza en las plegarias,
para los hombres serenos escriben un mensaje
y arrojan al mar la cotidiana botella.
y la hoguera se extingue con los primeros atisbos de la aurora.
Luego duermen hasta que el mediodía
los despierta con una extraña confusión
de sol tórrido y brisa marinera.
Pasan las horas de la tarde
contemplando el flujo y el reflujo de la costa
o se van a los acantilados a contemplar el panorama
de la bahía, el arribo del utópico buque que los rescate.
Y cuando la tarde también claudica,
por haber perdido ya la esperanza en las plegarias,
para los hombres serenos escriben un mensaje
y arrojan al mar la cotidiana botella.
Fuente: digitalplural.com.mx