"Vándalo de pureza, hostígame. Si hablas, yo bajaré mis labios hasta el agua salvaje. De aquella gruta donde abrasa la frescura, ha de surgir un…
El vigilante de la nieve (XI)
“Era sagaz en la prisión del frío.
Vio los presagios en la mañana azul: los ga-
vilanes hendían el invierno y los arroyos
eran lentos entre las flores de la nieve.
Venían cuerpos femeninos y él advertía su
fertilidad.
Luego llegaron manos invisibles. Con exacta
dulzura, asió la mano de su madre.
Vio los presagios en la mañana azul: los ga-
vilanes hendían el invierno y los arroyos
eran lentos entre las flores de la nieve.
Venían cuerpos femeninos y él advertía su
fertilidad.
Luego llegaron manos invisibles. Con exacta
dulzura, asió la mano de su madre.
Fuente: digitalplural.com.mx