"Vienen con lámparas, conducen serpientes ciegas a las arenas albarizas. Hay un incendio de campanas. Se oye gemir el acero en la ciudad rodeada de…
El vigilante de la nieve (IX)
“En su canción había cuerdas sin esperanza:
un son lejano de mujeres ciegas (madres
descalzas en el presidio transparente de la
sal).
Sonaba a muerte y a rocío; luego, tañía ca-
ñas negras: era el cantor de las heridas. Su
memoria ardía en el país del viento, en la
blancura de los sanatorios abandonados.
un son lejano de mujeres ciegas (madres
descalzas en el presidio transparente de la
sal).
Sonaba a muerte y a rocío; luego, tañía ca-
ñas negras: era el cantor de las heridas. Su
memoria ardía en el país del viento, en la
blancura de los sanatorios abandonados.
Fuente: digitalplural.com.mx