Supuesto que sueño fue, no diré lo que soñé: lo que vi, Clotaldo, sí. Calderón de la Barca No tengo miedo nombraros ya con vuestros…
Largo
692 poemasAquí queda el océano: los pesqueros que abandonó Somoza. Aquí, la costa: el algodón, bananos, caña de azúcar, caucho, cacao, ganado y paludismo. Mas acá,…
Al maestro Nicolás Guillén Una voz ancestral, un tambor africano y un verso elemental peruano. El negro en el Perú actualmente no sufre, ya no…
Tus lindos ojuelos me matan de amor. Ora vagos giren, o párense atentos, o miren exentos, o lánguidos miren, o injustos se aíren, culpando mi…
Por el East River y el Bronx los muchachos cantan enseñando sus cinturas, con la rueda, el aceite, el cuero y el martillo. Noventa mil…
... que pasa? los trenes llegan a la estación Saenz Peña baja el viajero del maletín de cuero. No dice nada. Herminia, baja del cerro…
Que un sabio de mal humor llame locura al amor, ya lo veo; pero que no se enloquezca cuando otro humor prevalezca, no lo creo.…
Si el hombre tuviera tiempo de sobras es posible que hiciera grandes cosas. Pero tras su espesa piel el tiempo alienta una sutil maraña de…
Soy el objeto que soy y a veces también soy otro y estoy lejos sentado en agua y tierra y en el eco de las…
Donde sienta mi caballo los pies no vuelve a nacer la hierba. Palabras de Atila CORO ¡Hurra, cosacos del desierto! ¡Hurra! La Europa os brinda…
a Francisca Esther, mi esposa De tu mirada quiero llenar mi vaso Antonio Machado Mírame no dejes que el brillo de tus ojos abandonen en…
Hijo planetario de mi heredas solamente una explicación que te explica: vienes desde donde yo mismo he venido a tientas. Acaso este tesoro contenga algunas…