Hijo, para descansar, es necesario dormir, no pensar, no sentir, no soñar...» «Madre, para descansar, morir».
Corto
4,677 poemasHoy que la indiferencia del siglo me desola sé que ayer tuve dones celestes de contino, y con los ejercicios de Ignacio de Loyola el…
Segura en esta noche sabia y entera en que me basto a mí misma liberta ya de miedos y afectos permeable como nunca a este…
El ángel de pasión dejó tu casa con un desorden tal que no sabías por dónde comenzar: copas vacías, ceniza por doquier. Y su amenaza…
los músicos del aire son las flores que flotantes semejan señoritas vestidas con un manto de pájaros en el parque donde la gente el domingo…
Vengo a buscarte, hermano, porque traigo el poema, que es traer el mundo a las espaldas. Soy como un perro que ruge a solas, ladra…
Un gran amor, un gran amor lejano es algo así como la enredadera que no quisiera florecer en vano y sigue floreciendo aunque no quiera.…
Si muero, dejad el balcón abierto. El niño come naranjas. (Desde mi balcón lo veo). El segador siega el trigo. (Desde mi balcón lo siento).…
De este talado tránsito del que nunca podrás vol- ver sobre tus huellas, lo verdadramente útil es el tiempo. Tal vez nunca ha tenido buena…
"[Emilio Adolfo Westphalen] Anochece sobre la línea del tranvía. Los avisos luminosos de Limatambo son más lejanos aún que las estrellas. No hay estrellas. La…
En el pico de un banco está sentada. No quiere molestar. No mira al frente. No la turban los ruidos ni la gente. La tela…
"La tarde se asolea, azul, en la plaza. Las palomas se congregan luminosas y amargas entre volantines y esferas que se enredan en los cables.…