Se iba quedando callada hasta que la sombra espesa se hizo cuerpo tuyo. ¡Ya te tengo! ¡Ya te tengo! Aquí la sombra del cuarto, piel…
Mediano
1,984 poemasLa Carmen está bailando por las calles de Sevilla. Tiene blancos los cabellos y brillantes las pupilas. ¡Niñas, corred las cortinas! En su cabeza se…
Dicen que las alas son un instante, una mueca gris, tardía, y son quizá el destino vegetal de la libélula, los brazos de una nave…
Si el hombre pudiera decir lo que ama, si el hombre pudiera levantar su amor por el cielo como una nube en la luz; si…
Quien viere el sumptuoso túmulo al alto cielo levantado, de luto rodeado, de lumbres mil copioso, si se para a mirar quién es el muerto,…
A Jesús B. González He de encomiar en verso sincerista la capital bizarra de mi Estado, que es un cielo cruel y una tierra colorada.…
¿Cómo será esta sed constante de veneros femeninos, de agua que huye y que regresa? ¿Será este afán perenne, franciscano o polígamo? Yo no sé…
Oh diadema en la frente de la gloria, perla central en el collar de las nobles acciones, tú, cuyos beneficios se levantan como estrellas brillantes…
De los cuatro muleros que van al campo, el de la mula torda, moreno y alto. De los cuatro muleros que van al agua, el…
Quisiera saber por qué esta muerte al verte, adolescente rumoroso, mar dormido bajo los astros ciegos, aún constelado por escamas de sirenas, o seda que…
(De Lord Tennyson.) ¡Oh voces silenciosas de los muertos! Cuando la hora muda y vestida de fúnebres crespones, desfilar haga ante mis turbios ojos sus…
Hay un tigre en la casa que desgarra por dentro al que lo mira. Y sólo tiene zarpas para el que lo espía, y sólo…