En la desolada tarde, Claribel, Al claror de un sol que no arde, Claribel, me vuelve el amante alarde, aunque todo dice «es tarde Claribel».…
Largo
1,977 poemasCanto que a nadie ha de interesar es éste. Ahí reside su júbilo. Ni al predicador inútil y solitario, ni a mí. Ni a esa…
Cantan los niños En la noche quieta: ¡Arroyo claro, Fuente serena! LOS NIÑOS ¿Qué tiene tu divino Corazón en fiesta? YO Un doblar de campanas,…
Esquilones de plata Llevan los bueyes. -¿Dónde vas, niña mía, De sol y nieve? -Voy a las margaritas Del prado verde. -El prado está muy…
cuerpo recuerda esos deseos que por ti brillaban en los ojos y temblaban en los labios (C. Kavafis) y fue tu cuerpo en aquel tiempo…
El corazón, Que tenía en la escuela Donde estuvo pintada La cartilla primera, ¿Está en ti, Noche negra? (Frío, frío, Como el agua Del río.)…
Por el camino de plata - confudido entre penumbras - vinieron ocho asesinos con hachas recién fundidas. Sobre el filo sin herrumbres pasa el viento…
I La reina Til desnuda una risa de fragua. Todos los pájaros de la danza nacen en su pie volátil. Sus ojos parecen dos lebreles…
Es esa frontera, eso insalvable en los pliegues, en las cavernas, en los sitios extenuados de la sola nostalgia. Hoy es la cansada carne y…
Basta morir como una lámpara desde la madrugada, como el rescoldo de una brisa tersa; para morir, para suministrarnos la mano venidera del olvido; basta…
"I Casi al amanecer, el mar morado, llanto de las adormideras, roca viva, pasto a las luces del alba, triste sábana que recoge entre asombros…
Recomenzando siempre el mismo discurso, el escurrimiento sesgado del discurso, el lenguaje para distraer al silencio; la persecución, la prosecución y el desenlace esperado por…