No, ninguna caída logró trocarse en ruinas porque yo alcé la torre con ascuas arrancadas de cada infierno del corazón. Tampoco ningún tiempo pronunció ningún…
Largo
1,977 poemasa Valerio -¡Ya se fue! ¡Ya se fue! se queja la torcaza. Y el lamento se expande de hoja en hoja, de temblor en…
Una mano, dos manos. Nada más. Todavía me duelen las manos que me faltan, esas que se quedaron adheridas a la barca fantasma que me…
Oye ladrar los perros que indagan el linaje de las sombras, óyelos desgarrar la tela del presagio. Escucha. Alguien avanza y las maderas crujen debajo…
Yo, Olga Orozco, desde tu corazón digo a todos que muero. Amé la soledad, la heroica perduración de toda fe, el ocio donde crecen animales…
( A A.Pizarnik ) Pequeña centinela, caes una vez más por la ranura de la noche sin más armas que los ojos abiertos y el…
He acumulado días y noches con amor, con paciencia -ah, con ira también, un resplandor de tigres en la oscura desdicha-; los he petrificado alrededor…
No se me importa un pito que las mujeres tengan los senos como magnolias o como pasas de higo; un cutis de durazno o de…
Lo palpable lo mórbido el conco fondo ardido los tanturbios las tensas sondas hondas los reflujos las ondas de la carne y sus pistilos núbiles…
Cobayo lívido engendro digo de puna que enquena el aire y en uniqueja isola su yo cotudo de ámbito telúrico Yo cobayo de altura *…
(una historia verdadera) Cuando nos pasamos por vez primera Nos pareció un poco grande. No, hay que decirlo, muy grande... Era en realidad un aparta-estudio…
Como en una ciudad donde los poetas bohemios saliesen a comprar mandarinas y manzanas después de la borrachera, con el sol rompiendo tímidamente el frío…