(una historia verdadera) Cuando nos pasamos por vez primera Nos pareció un poco grande. No, hay que decirlo, muy grande... Era en realidad un aparta-estudio…
Poemas de Omar Garcia Ramirez (14)
Como en una ciudad donde los poetas bohemios saliesen a comprar mandarinas y manzanas después de la borrachera, con el sol rompiendo tímidamente el frío…
Yo iba orinando contra los tótems místicos que abundan en el cosmos. Huyendo de un pastor de lobos que anhelaba con frenesí mi piel de…
Como el penitente que masca su cigarro amargo e íntimo voy por estas calles en estos transportes colectivos cruzando estos desolados parques, las fechas no…
El día que mataron a Icarus el sol estaba en lo alto. Un disco de oro que ardiera como un gran crisol... Icarus intentaba escapar…
Grande y oblicua la corazonada, una flecha de basalto que se encarna sobre la floreciente plenitud del silencio. Cuchillada de ceniza en la cara de…
Franz: Sé que no es tiempo de escribir cartas, afuera llueve y el papel con sus carteros se ha desleído una mancha gris como una…
La muerte es un jardín de armas oxidadas, frutas de latón corroídas por una lluvia eterna y sulfurosa donde no florece tu risa ni tu…
Los poetas deberían casarse con mujeres delicadas para los menesteres olímpicos del lecho fuertes y sabias en los oficios culinarios, dijo un bardo cuyo nombre…
Animal de piedra me miro. Animal de piedra me mira desde un espejo rayado por la luz de una mañana porteña. Agua fría dentro de…
(Malatesta) Malatesta se quedó mirando el plato y dijo: Nos están envenenando... Yo le metí el diente al filete y luego a la rodaja de…
(¡que reviente mi quilla, que por fin vaya a pique!) LE BATEAU IVRE. A. R. Después que el amor contranatura le dejase una herida negra…