La presentida, la que lleva, nimbada toda de fluídos, mi derecho a una vida nueva y el estupor de los sentidos; la que me arroja…
Yo no sé
A mi hijo
Yo no sé si existen los ángeles,
pero sueño bajo sus alas transparentes.
Yo no sé si se vive después de la muerte,
pero mi madre sonríe en mis ensueños.
Yo no sé si la justicia se hará un día,
pero el Cristo vive en los ojos de los pobres.
Yo no sé si la razón es quien conduce,
pero un viento de Dios pasa en la historia.
Yo no sé si la luz sea una sola,
pero cierro los ojos para ver arco iris.
Yo no sé si mi cuerpo sea todo,
pero lo triza la luz de una estrella.
Yo no sé si tú escuchas a tu padre,
pero te mueve un verso que no he escrito.
Yo no sé si existen los ángeles,
pero sueño bajo sus alas transparentes.
Yo no sé si se vive después de la muerte,
pero mi madre sonríe en mis ensueños.
Yo no sé si la justicia se hará un día,
pero el Cristo vive en los ojos de los pobres.
Yo no sé si la razón es quien conduce,
pero un viento de Dios pasa en la historia.
Yo no sé si la luz sea una sola,
pero cierro los ojos para ver arco iris.
Yo no sé si mi cuerpo sea todo,
pero lo triza la luz de una estrella.
Yo no sé si tú escuchas a tu padre,
pero te mueve un verso que no he escrito.
Fuente: digitalplural.com.mx