Todo se mueve, el cielo se estira, se achica, se anuba... el mar no descansa, sus negros, sus verdes, sus azules se mezclan en espuma…
Yarken
Cuando sólo era un peñasco
prominencia oscura
y siempre,
monotonía
recortando el cielo.
Cuando la sal
y las gaviotas
no perdonaban
mi antipáramo
y competía yo
con graznidos de roca,
con rugidos
más salados y constantes,
cuando el abandono
de las algas,
cuando la falta
de quillangos,
cuando la impertinencia
de los vientos,
cuando ya no daba más,
Ana,
cuando ya no daba más,
encontré
tu cántaro de luz.
prominencia oscura
y siempre,
monotonía
recortando el cielo.
Cuando la sal
y las gaviotas
no perdonaban
mi antipáramo
y competía yo
con graznidos de roca,
con rugidos
más salados y constantes,
cuando el abandono
de las algas,
cuando la falta
de quillangos,
cuando la impertinencia
de los vientos,
cuando ya no daba más,
Ana,
cuando ya no daba más,
encontré
tu cántaro de luz.
Fuente: digitalplural.com.mx