Habrá niebla en los tejados Caerá como nunca sobre largas formas líquidas de luna Tardaremos en llamarle invierno entretenidos en el grisarse de árboles y…
Yalentay
Queda mucho de las sombras primeras.
El sol, espejo y humo, erecto,
achica su ojo tutelar y se mece,
inconforme, sobre las cosas de barro.
Yalentay, ensimismado, abre los brazos:
intenso invierno es su susurro.
Y sus hijos,
y los padres de esos hijos,
que también se han marchado,
doblan cabizaltos la memoria
y nieblan.
Yalentay, muy de mañana, se echa lloviznar.
El sol, espejo y humo, erecto,
achica su ojo tutelar y se mece,
inconforme, sobre las cosas de barro.
Yalentay, ensimismado, abre los brazos:
intenso invierno es su susurro.
Y sus hijos,
y los padres de esos hijos,
que también se han marchado,
doblan cabizaltos la memoria
y nieblan.
Yalentay, muy de mañana, se echa lloviznar.
Fuente: digitalplural.com.mx