En el límite de todo, tú adorada mía ahora que la sal del hierro no corroe los ligamentos del esperma, vienes a mí blanca, etérea,…
Vigilia
Juliana espía
desde la cornisa
con sus ojos de rastrillo
y la sopa de invierno.
El latido de una hija
nos contiene en el andamio.
desde la cornisa
con sus ojos de rastrillo
y la sopa de invierno.
El latido de una hija
nos contiene en el andamio.
Fuente: digitalplural.com.mx