Los ojos de Abel Santamaría están en el jardín. Mi hermano duerme bajo las semillas. Santiago alumbra las frescura del tiempo que nos tocó vivir.…
Un eco de un eco
Nada más que una marimba,
un guasá, un bombo
y la astilla de un grito
para poner el cielo
al nivel de mis pies.
Sube un temblor
asentado
en la raíz misma
de mi ancestro.
un guasá, un bombo
y la astilla de un grito
para poner el cielo
al nivel de mis pies.
Sube un temblor
asentado
en la raíz misma
de mi ancestro.
Fuente: digitalplural.com.mx