¡Qué gran curiosidad tengo de verte sin ropajes ambiguos, oh mi sombra! Imagino tu piel acribillada por la nostalgia; de rubor hnhábil erizadas las fugas…
Umbral del hijo
Viva sospecha de carne no mirada,
voz ya, promesa
de más cautelas y solicitudes,
palabra todavía,
que figura tinieblas aledañas.
Allí se mueve, sólido,
cuerpo que no se ve pero se siente,
se sabe, se dibuja
con dormidos asedios entretanto.
Amor ayer, hoy prisionero leve,
árbol será de todos los mañanas.
voz ya, promesa
de más cautelas y solicitudes,
palabra todavía,
que figura tinieblas aledañas.
Allí se mueve, sólido,
cuerpo que no se ve pero se siente,
se sabe, se dibuja
con dormidos asedios entretanto.
Amor ayer, hoy prisionero leve,
árbol será de todos los mañanas.
Fuente: digitalplural.com.mx