La cólera que quiebra el bien en dudas César Vallejo Rugió tu corazón. Estalló amarga tu vieja letanía de antiguas razones genesíacas. Y, de repente,…
Tendré que volverme de regreso…
Tendré que volverme de regreso,
reclamando nada…
Y las vides se agostan en mis brazos,
y los pámpanos marchitos
se aferran a mis pechos.
Y un extraño pájaro -en su garganta herido-
entre mis dedos se muere, se muere, se muere…
reclamando nada…
Y las vides se agostan en mis brazos,
y los pámpanos marchitos
se aferran a mis pechos.
Y un extraño pájaro -en su garganta herido-
entre mis dedos se muere, se muere, se muere…
Fuente: digitalplural.com.mx